Vacunas e Infecciones

Un estudio de la Universidad de Minnesota corrobora los beneficios que se derivan de la vacuna contra el virus de la gripe  en personas ancianas, reduciendo notablemente el número de ingresos hospitalarios y la mortalidad tanto por gripe como por neumonía.

En muchas ocasiones se había cuestionado las ventajas de esta medida preventiva alegando, entre otros motivos, que no se había podido demostrar una disminución significativa de la mortalidad en personas mayores.

Este nuevo estudio se enfrenta a estos planteamientos aportando datos sobre 713.872 individuos con una edad  media de 73 años, analizados durante diez campañas de vacunación y en el que se observa una disminución del riesgo de ingreso hospitalario del 27%  y de mortalidad del 48%. Aunque el estudio sea observacional y por ello pueda estar sesgado, el análisis en subgrupos específicos confirma la validez de la vacuna.

Según un estudio de la Universidad de Washington, la presencia de una infección latente con herpesvirus daría lugar a cambios en el sistema inmune, “entrenándolo” para hacer frente a ciertas infecciones bacterianas. Las investigaciones en ratones mostraron como el sistema inmune aumentaba la producción de interferón gamma (INF gamma), que a su vez permite que éste se mantenga alerta frente a posibles ataques. Esto implicaría una relación simbiótica entre el virus y el organismo humano, y haría replantearse si en realidad es beneficioso erradicar ciertos virus que infectando crónicamente, incluso algunos de manera asintomática, nos proporcionan este tipo de beneficios frente a otros tipos de infecciones.

Las vacunas son preparados antigénicos, que cuando se introducen en el organismo son capaces de estimular el sistema inmunitario e inducir una repuesta protectora específica.

Existen distintos tipos:

  • Según el antígeno: vacunas bacterianas o víricas
  • Según el método de fabricación: atenuadas, inactivadas, recombinantes, sintéticas…
  • Según su composición: monovalentes, polivalentes, combinadas
  • Según su uso: sistemáticas y no sistemáticas

Los rotavirus producen gatroenteritis en niños, que en los meses de invierno suponen el 50% de los ingresos por dicha causa. La única forma de evitarlo es la profilaxis mediante la vacunación. Aunque en España la infección por rotavirus no es causa de muerte, como sí lo es en otras partes del mundo, es interesante su aplicación para reducir el número de hospitalizaciones.

Los pediatras deben conocerlo para informar a los padres sobre la existencia de estas vacunas y los beneficios que aportan a la salud de los niños.

Un estudio ha encontrado que las células de langerhans epiteliales, un tipo de células dendríticas (células presentadoras de antígenos del sistema inmune celular) y que son las primeras que reciben y se ponen en contacto con el VIH, actuan de barrera natural al capturar al virus y obligarlo a degradarse a través de una proteina, la “Langerina” que expresan dichas células.

Las hepatitis son un conjunto de infecciones causadas por virus que afectan de forma única o casi única al hígado. Los conocidos en la actualidad son los virus A, B, C, D, E y G. De todos ellos, el virus E es de los menos conocidos.

La hepatitis E es un cuadro de transmisión entérica (feco-oral, es decir, por consumir agua contaminada con heces u otro tipo ed contacto similar con las heces) con una clínica muy similar a la de la hepatitis A. Suele aparecer en brotes epidémicos. de forma aguda, y no cronifica. Sobre todo es propia de paises subdesarrollados, siendo endémica en el sudeste asiático.

El principal riesgo es la elevada mortalidad que produce en mujeres embarazadas en el último trimestre de gestación. Esto ha motivado el desarrollo de una vacuna recombinante frente al virus E, y cuya eficacia en humanos ha sido evaluada en un ensayo que se publicó el pasado 1 de Marzo en “The New England Journal of Medicine”. Al parecer, ha resultado eficaz en la profilaxis de los varones de alto riesgo (puesto que en el etudio el 99% de los participantes eran varones); Sin embargo, puesto que el grupo poblacional de mayor riesgo, donde la infección es más letal, es en las mujeres embarazadas, resulta prioritario demostrar la eficacia y seguridad de la vacuna en dicho subgrupo.

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